Paramount frena la secuela de ¡Qué bello es vivir!
El entusiasmo o la decepción que sintieron muchos cinéfilos tras anunciarse el desarrollo de la secuela de ¡Qué bello es vivir! no ha durado mucho tiempo. Tras darse a conocer que una segunda parte vería la luz en las Navidades de 2015, los ejecutivos de Paramount Pictures echan el freno al proyecto.
El pasado lunes 18 de noviembre, el presidente de Hummingbird Productions (una pequeña productora de Nashville) revelaba con bombos y platillos que estaban trabajando en la segunda parte: It´s a wonderful life: the rest of the story. Bob Farnsworth desveló algunos detalles a la revista Variety, como por ejemplo, que contarían con Karolyn Grimes - la actriz que dio vida a la pequeña hija de George Bailey en el clásico navideño - que hoy suma 73 primaveras. Además, la cinta explicaría qué sucedió después de que George regresa con su familia y descubre que es el hombre más rico del pueblo a través de la historia de su nieto. Karolyn interpretaría al ángel que le guía.
Pero dos días más tarde, un vocero de Paramount dio a conocer la oposición del estudio que posee los derechos de la historia original. "Ningún proyecto relacionado con ¡Qué bello es vivir! puede proceder sin una licencia de Paramount", leía el comunicado oficial. "Actualmente estos individuos no han obtenido ninguno de los derechos necesarios, y tomaremos todas las medidas apropiadas para protegerlos".
De momento, ni Farnsworth ni el resto de productores asociados han respondido al mensaje directo de Paramount; aunque Farnsworth sí comentó con anterioridad a The Hollywood Reporter que los derechos eran "públicos". El filme del año 1946 fue dirigido por Frank Capra y protagonizado por Jimmy Stewart dando vida a un hombre de familia que imagina con desesperación cómo sería la vida en su ciudad si él jamás hubiera existido. La película se convirtió en todo un clásico navideño gracias a las continuas emisiones televisivas entre las décadas de los 70 y 90 hasta que Paramount adquirió Republic Pictures en 1999. Desde entonces, el estudio posee los derechos del filme cuya licencia fue otorgada a la NBC americana para su proyección en la temporada festiva.

